Análisis de EyePet

Ya está aquí la primera mascota virtual para consola: el Tamagochi 3.0. Viene de la mano de LONDON STUDIO, la filial de Sony dedicada al desarrollo de la mayoría de juegos relacionados con la PlayStation Eye. Si buscáis un juego con el que divertiros con vuestros hijos, sobrinos o nietos seguid leyendo, esta pequeña mascota os cautivará aunque no queráis.
EyePet es un juego que utiliza la tan de moda realidad aumentada. En este caso una nueva mascota virtual llega a nuestro salón, un juego enfocado a un público muy concreto, centrado entre los 3 y los 10 años. En el pack que encontraréis en las tiendas, encontraréis además del juego, la cámara PlayStation Eye, el juego y una tarjeta con la que interactuaréis con la mascota, y a un precio más que atractivo si lo comparamos el precio de la PlayStation Eye por separado. Pero empecemos por el principio: antes de nada deberéis preparar la estancia en la que jugaréis, un pequeño tutorial protagonizado por un profesor del centro de mascotas EyePet os enseñará cómo hacerlo. Y preparaos porque el juego necesita para que su funcionamiento sea correcto un espacio bastante amplio en el que jugar, una luz muy concreta (ni demasiada, ni poca) unos buenos cojines y una buena alfombra. Y todo esto porque el juego se desarrollará en el suelo. Si estas condiciones no son optimas os aseguro que perderéis la paciencia, es muy pero que muy importante que estas condiciones sean siempre las mismas, de ello depende la buena interactuación mascota-realidad/realidad-mascota. Una vez consigáis el hábitat ideal todo fluirá correctamente.
Mis primeros pasos con EyePet fueron desastrosos: llegué a pensar que adquirir este juego era complicarse la vida, “pero como pueden llamar a esto videojuego, es una tortura”. Pero ah! amigos… cuando conseguí esas condiciones optimas en las que jugar, (suficiente espacio y luz adecuada) todo cambió. El juego lo he jugado con mi hijo de 4 años, a esa edad es imprescindible que un adulto juego con él, la correcta posición de la tarjeta mágica y la complejidad de algunos de los juegos lo hacen necesario. El juego empieza al recibir un huevo en el que se encuentra nuestra mascota, después de darle calor y “mimos” nuestro EyePet nacerá y empezara un programa de entrenamiento de mascotas a modo de tutorial con el que nos enseñaran las rutinas de cuidados y juegos para nuestra nueva mascota. En este tutorial aprenderemos a darle de comer, jugar, vestirla, cortarle el pelo, enseñarle a cantar e incluso dibujar. Alucinaréis viendo como vuestro hijo, sobrino, nieto, etc. dibuja un coche y este se vuelve “real” en la pantalla en interactúa con él.
El apartado gráfico es bastante bueno, todos los elementos con los que interactuaréis tienen un diseño muy infantil pero están muy bien realizados, juguetes, herramientas, etc., etc., se plasman en el entorno visual de forma excelente tanto en profundidad como en volumen. La mascota tiene un diseño adorable que pronto se hará con vosotros, la gran cantidad de posibilidades de caracterizarla y personalizarla os hará cogerle cariño fácilmente. Al principio cuesta un poco el mover los diferentes elementos en la pantalla, esta actuará como un espejo y la lateralidad inicial os confundirá un poco, pero esa buena integración en el entorno de realidad aumentada de los elementos virtuales hará la tarea más fácil.
La jugabilidad está asegurada, siempre dentro del target de edad al que va destinado el juego, los juegos son repetitivos, pero a los niños de corta edad les resulta cómodo ver que la mascota realiza juegos repetitivos sin cansarse. Pongamos un ejemplo, en cuanto vuestro EyePet aprenda a dibujar coches, os hartaréis de diseñar más y más modelos de vehículos para que tomen vida y el niño vea como lo que realiza fuera de la pantalla se vuelve juego en ella y viceversa. Os he de confesar que en el juego de enseñar a cantar a nuestro EyePet no he podido resistirme a enseñarle la canción del Mowai de la película Gremlins, y el parecido de la entonación del bicho cuando la canta es alucinante (soy un friki, que le vamos a hacer). Unos retos diarios de juego y cuidados harán que podáis tener el control del tiempo con el que el niño juega, además el profesor del centro de mascotas nos avisará de cuando nuestro EyePet está cansado y debe descansar, excusa perfecta para detener el juego sin más rabietas.
Totalmente traducido y doblado al castellano para un correcto entendimiento de todos los aspectos del juego, el profesor nos irá dando claras instrucciones para realizar todas las tareas y juegos con los que interactuar con nuestra mascota de forma clara y concisa. La música nos acompañará desde que arranquemos el juego hasta que lo apaguemos con melodías suaves y que no molestan, es más tendremos diferentes tipos en los diferentes apartados del juego.
Si buscáis un juego con el que pasar buenos y divertidos ratos con vuestros hijos, sobrinos, nietos, etc., etc., delante de la consola haciendo divirtiéndoos y aprendiendo juntos, con EyePet lo conseguiréis. Una buena iniciativa por parte de Sony para unir a niños con mayores en un nuevo tipo de juego.
Lo Mejor:
- La diversión de los pequeños está asegurada.
- Buena interactuación con la mascota en los diferentes juegos.
- Une a mayores y niños frente a la consola de forma educativa.
- El precio del pack es muy atractivo.
Lo Peor:
- Si no se cumplen las condiciones de luz y espacio correctas puede llegar a desesperar.























