Análisis de Las desventuras de P.B. Winterbottom
Hace menos de una semana que 2K Play lanzó de manera digital el original Las Desventuras de P.B. Winterbottom. Una aventura basada en el mundo del cine mudo, en blanco y negro y donde tendremos que ponernos en la piel del villano P.B. Winterbottom para robar tartas de manzana jugando con el tiempo: presente, pasado y futuro. Esta joya tiene su origen en un proyecto universitario presentado para una tesis en la Universidad del Sur de California. Veamos si este juego pasa a formar parte de esas joyas que se encuentran de vez en cuando en los bazares y stores de las consolas.
Esta curiosa aventura desarrollada por los chicos de The Odd Gentlemen es del todo recomendable para aquellos que apuesten por lo original, por una vuelta al pasado donde la calidad gráfica quedaba un poco de lado para dar paso a la originalidad. Y con esto no quiero decir que tenga malos gráficos, que no los tiene ya que son originales y entrañables. Son simples sí, pero es que este juego no se vende por sus gráficos.
El reclamo del juego, como venía apuntando, es una vuelta al pasado: a esos juegos en los cuales no basta con ir avanzando a base de mamporros ni de disparar a todo lo que se menea en pantalla. En Las desventuras de P.B.W. tendremos, bajo una fresca y entretenida puesta en escena y mecánica de juego, apañárnoslas como sea para ir consiguiendo tartas de manzana. Estas ricuras gastronómicas estarán situadas en diversos puntos y de nuestra destreza e ingenio, y mucha paciencia y prueba y error, dependerá que nos hagamos con todas o que nos quedemos atascados. No llega a ser en ningún caso exasperante el nivel de dificultad, pero a medida que avanzamos en la historia la cosa se irá complicando.
Para resolver esta especie de puzzles espacio-temporales contaremos con la ayuda de clones, vía presente-pasado-futuro, y de cómo los organicemos y encadenemos sus acciones dependerá nuestro éxito pantalla tras pantalla. En cada una contaremos con un número limitado de clones, entre uno y seis, y será con su ayuda con la que consigamos ir superando las fases. La mecánica es bastante sencilla: dejando pulsado el gatillo derecho grabaremos nuestra acción y, al soltarlo, aparecerá en pantalla otro yo que repetirá la acción hasta que o bien le demos un golpe (con esto le aturdiremos tras el salto provocado) o bien pulsemos el botón Y para hacerlo desaparecer. Y con ellos podremos hacer lo que gustemos: golpearlos, subirnos en sus cabezas, utilizarlos como “pesos” para las balanzas, utilizarlos para golpear palancas,…
Pero no todo es tan sencillo y no bastará con lograr recoger todas las tartas. En un momento determinado de la historia se nos exigirá que las recojamos en un orden concreto, lo cual incrementará un poco más si cabe la dificultad, y también superar ciertos desafíos que se nos plantearán.
Además del modo Historia, por llamarlo de alguna manera, se nos plantearán desafíos en los cuales tendremos que hacer uso de toda nuestra pericia y demostrar el supuesto dominio del juego que hemos adquirido. Y creedme, algunos no son nada fáciles. Y es que la dificultad es una de las virtudes del juego de The Odd Gentlemen. En más de una ocasión el avaricioso narizotas y su ansia por hacerse con todas las tartas nos provocarán más de un momento de desesperación. Pero que nadie se asuste… lejos de frustrar lo que el juego consigue es que nos pique el orgullo propio y nos invite, aún estando en un bar tomando unas birras, el pensar en cómo cojones diablos podré pasarme la pantallita de las narices.
La música del juego es de lo más original que he podido escuchar en mucho tiempo. Composiciones que tocan estilos como el jazz y la música de cabaret, todas ellas con un gran sabor añejo a los films de Chaplin y demás figuras del cine mudo. Porque si algo puede venirte a la mente mientras juegas son las grandes obras del cine mudo.
Así que con un propio estilo de juego y lleno de detalles, desafíos mentales y puzzles 2K Play nos presenta Las desventuras de P.B. Winterbottom. Un juego de puzzles en toda regla donde la calidad es su máxima seña de presentación. En algunos sitios he podido leer que no llega a superar a Braid, pero yo no os puedo decir eso porque no lo jugué… Pero vamos, os gustase o no Braid, si os molan los juegos de puzzles en los cuales se vea retada vuestra inteligencia, paciencia e imaginación, ya estáis tardando en haceros con estas desventuras del narizotas glotón.
Lo Mejor:
- La originalidad del título.
- El alto nivel de dificultad… te invita a jugar una y otra vez para desatascarte.
- La música, original y de una gran calidad.
Lo Peor:
- Que te quedes atascado y no logres dar con la solución.
- Que no se prodiguen este tipo de títulos.






















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