Las cuatro de la tarde de cualquier día del mes de Julio:

- “Piñau!, Piñau!”

- “Y vale que ahora yo te disparaba en la mano y se te caía la pistola?”

- ”Y vale que yo salto desde aquí como si cogiéramos la diligencia para atracar el tren que pasa por esta vía”.

Así pasábamos los ratos en el patio del colegio o en el parque con los amiwiitos. Que el Western marcó a una generación es una evidencia, simbolizaba, al menos para mí, la libertad completa (cuando uno solo tiene una preocupación en la mente: comerse un Bonnie o un Tigretón) en un mundo de aventura en el todos queríamos ir a buscar pepitas de oro a los ríos, cazar búfalos, atracar la diligencia de las cuatro de Sun Lake City con nuestro caballo, o asaltar un tren en marcha, caminar tranquilamente por el pueblo con un pistolón (un revolver mal pensados) en el cinturón mirando a todos con cara de “Que pasa?! eh?!” íbamos a batirnos en un “duelo al sol” (Que grande!, esa frase de Marty McFly en Regreso al Futuro III) con el malo de la película. Todo esto, todo el sueño del lejano oeste está a punto de cumplirse, casi 30 años han tenido que pasar para que aquellas historias de patio que luego se convirtieron en partidas a las “maquinitas” BanK Panic o Sunset Riders entre otras, se conviertan en “realidad” y podamos jugar a vaqueros en nuestras consolas. Acompañadme en este viaje por el Western virtual, ese lejano oeste que ahora está más cerca que nunca con la salida de Red Dead Redemption.

Para ponernos en situación debemos haber mamao al menos una de la tantas de las grandes en lo que se refiere al cine Western: El bueno, el feo y el malo, Por un puñado de dólares, La muerte tenia un precio, Ok corral, La conquista del oeste, Le llamaban Trinidad, Los 7 magníficos, etc, etc., etc., etc.,etc. El cine “del oeste” tenía y digo tenía porque hoy por hoy ninguna película cercana a nuestros días exceptuando a Bailando con Lobos o Sin perdón (últimos coletazos buenos de este género) ha transmitido el espíritu del salvaje oeste.

El western en el cine ha tenido muchos y muy buenos referentes, seguidamente tenéis un video que recopila algunas de las mejores escenas, todas ella amenizadas con música de Ennio Morricone, el padre de las melodías que todos tenemos en la cabeza al pensar en una peli de vaqueros.

En lo que al apartado “videojuegil” se refiere los títulos del genero western estuvieron presentes desde el inicio de los días de nuestro ocio preferido, podíamos hacer “realidad” los tiroteos de nuestros héroes del celuloide, héroes de carne y hueso, sin superpoderes ni magias, ni calzoncillos por fuera,  que a principios de los años 80 con arcades como Bank Panic (1984) de SEGA (que salió en 1987 para Master System) en el que disparábamos a los forajidos que intentaban robar el Banco (parecía que era el único objetivo de los malos de la época) o IronHorse de Konami (1986) donde la historia transcurría sobre los trenes a vapor, fueron nuestras primeras historias virtuales de vaqueros.

Más y más juegos fueron saliendo (cada uno tendremos en la mente aquel del salón de recreativos de nuestro barrio o pueblo), pero seguro que todos recordaréis aquel Arcade  en  Laser Disc llamado Mad Dog McCree (1990). Que por cierto salió un port para Wii el pasado año, que agrupaba las tres recreativas que salieron de la saga. En aquella epoca este prodigio del futuro de los videojuegos nos presentaba  una auténtica película del oeste interactiva y copaba las miradas de todos en aquellos salones, con la ayuda de una Ligthgun limpiábamos de foragidos, borrachos y maleantes un pueblo (que podría ser perfectamente el Mini Hollywod de Almería)  y como recompensa por tan gran hazaña, conseguiríamos un tesoro (¿Dónde llegaremos?, pesábamos). Blood Bros (1990), Sunset Riders (1991), todas se apuntaron al carro del genero. Pero  fue en 1995 con Alone in the Dark 3 para PC uno de los primeros  en meter un poco mas de salsa y no ser “solo” un simple shooter.

Y no fue hasta 2004 con Red Dead Redemption para PlayStation 2 y Xbox primero y GUN en 2005 también para ambas consolas (salió también en PSP y tuvo un port para Xbox360) que el genero no avanzó un paso más allá para integrarnos en el mundo del lejano oeste de una forma más inmersiva, con una auténtica historia que vivir.

Ya para la actual generación llegaron dos títulos más de la mano de Ubisoft en una nueva saga: Call of Juarez (2007) para Xbox360 y PC y Call of Juarez: Bound in Blood, (2009) para Xbox360, PlayStation 3 y PC, ambos títulos (del segundo tenéis análisis en BeeGamer) transportaron a los amantes del género al mismísimo farwest haciendo las delicias de quien desde aquí os escribe (y se de buena tinta que de Skyguso también, de AlphaOrionis y D4rksOul no lo sé, pero me huelo que sí) viviendo una aventura memorable.

En este 2010 llegará en el próximo mes de Mayo  de la mano de los creadores del mejor sandbox de todos los tiempos, sabéis de que juego os hablo ¿no?…por supuesto de Grand Theft Auto IV (y de todos los anteriores). Pues no se les ocurre otra cosa a los Sres. de Rockstar que coger el motor de dicho juego meterlo en un DeLorean y aparecer en medio de la transición del Oeste americano hacia la revolución industrial.

En el juego contaremos con varios estados que simularán la mayoría de los entornos en los que nos podríamos encontrar en aquella época. Ni que decir tiene que gráficamente tiene una pinta espectacular en todos los apartados, paisajes, animales, personas, edificios, vehículos, etc.,etc.,etc., pero es que lo que mas me atrae de este titulo (y si no que me aspen!!!) es la posibilidad de “vivir” lo que vimos en todas las películas,  al parecer sin ningún tipo de límite (ya me entendéis….) por fin voy a poder ser un vaquero de verdad, piñau!piñau!