Análisis de Rage

ID Software son bien conocidos por ser los padres de los grandes fps con los que comenzó la moda de los “juegos de tiros que aún está al pie del cañón, por cosas como esta se espera muchísimo de cada uno de sus nuevos videojuegos y el último que han creado es nada más y nada menos que Rage.

Rage es un título que nos causaba muchísimo hype antes de su llegada a tiendas, cada video que salía (y mira que no eran pocos) nos daba más y más ganas de tenerlo dentro de nuestro lector girando a tope por su atractivo aspecto gráfico, su ambientación post-apocalíptica y desértica que por ahora no nos cansa y el enorme esfuerzo que se suponía le habían estado dedicando sus desarrolladores.

Todo esto era muy bonito, y es que ya nos conocemos todos de qué va esto del hype y es que casi siempre oculta alguna trampa. La de este juego parece que no la vamos a encontrar mientras disfrutamos de sus misiones y aventuras, es cierto que las texturas tardan en cargar en algunos puntos sí, pero esto se compensa gratamente manteniendo unos 60 frames por segundo que en consola es un milagro, y más teniendo en cuenta que cuenta con mucho material gráfico.

El problema más gordo de este juego no es la variedad de misiones, de personajes, de armas o de enemigos, de vehículos o de minijuegos porque de eso no anda mal, si no en su toque agridulce al final del juego que no hará más que dejarte con cara de bobo.

No intento fastidiaros el juego ni avisaros para que no lo compréis ni lo juguéis porque es un buen juego que indiferentemente de esto te va a entretener durante unas 12 horas. Lo malo de todo esto es que el juego daba para mucho más, la ambientación, la historia, etc, todo parece estar planteado para algo más largo y épico con el fin de tener una labor mucho más extensa en la ayuda a la resistencia.

Tiene un chasco similar al que te podría proporcionar Dante´s Inferno, ya que comienza con unos escenarios y ambientación muy trabajados e interesantes y con una historia que hasta gusta y a partir de la mitad o más bien cuando te acercas al final te das cuenta de que está terminado con prisas. Lo mismo ocurre con el juego del que os hablamos con la única diferencia de que el chasco solo te lo llevas al final ya que el resto del juego no decae.

Este título lo que sí que requiere es que lo juegues bien y no de pasada y con prisas como hizo nuestro amigo @acejosele ya que tiene una buena variedad de misiones secundarias y extras a pesar de que podrían ser más numerosos y aumentar las horas que nos pudiese proporcionar el juego.

Uno de los extras más curioso y entretenido es el de las carreras de coches con las que iremos consiguiendo mejoras para nuestros vehículos que irán mejorando según avancemos la historia hasta llegar a tener guardados en el garaje un quad y tres majestuosos cochazos para afrontar cada peligro que pueda regalarnos el Yermo.

Otros de los extras que nos vamos a encontrar a lo largo del juego serán desde un juego de habilidad con un cuchillo sobre nuestra mano en el que tendremos que cuidar el no amputarnos un dedo hasta el seguirle el ritmo a un guitarrista de una ciudad del segundo disco pasando por un curioso juego de cartas al que iremos mejorando según vayamos consiguiendo las escondidas cartas especiales que nos encontraremos escondidas en cada zona del juego.

Respecto al multijugador han conseguido una fórmula que al principio gustará pero que se puede terminar haciendo corta y hasta cansar. Todo esto lo digo porque aparte del cooperativo cuenta con un modo en el que podrás, acompañado de un compañero, revivir todas las leyendas que recorren el yermo añadiendo varios detalles que no podrías descubrir con la historia principal, algo muy interesante pero que apenas tiene rejugabilidad y son escasos 12 niveles. Junto al modo de las leyendas del Yermo tendremos las locas carreras de coches que entretendrán sobretodo por su variada colección de extras para tus vehículos, pero que se conseguirán fácilmente y harán que pierda la gracia al poco tiempo.

En definitiva es un buen juego para jugarlo una vez ya que a pesar de sus extras carece de mucha reutilidad incluso añadiendo el modo multijugador. Los 60 frames por segundo son muy llamativos y se agradecen, pero no te librarán del chasco que te llevas con la insípida recta final de su modo campaña, la cual podría haber dado mucho de sí.

Hellgater

Un joven alcalaíno que unas veces dibuja, otras veces escribe pero que siempre ama los videojuegos. Un Xboxer de esos que de muy pequeños jugaron con un Amstrad y se engancharon a cada consola que ha salido desde entonces.

Twitter