Sigue el camino de baldosas amarillas
may 10th
Corren tiempos de saturación, con un volumen de lanzamientos de juegos que creo jamás fue igual. En un panorama, el actual, en el que semana sí semana también asistimos a nuevos lanzamientos de juegos corremos el riesgo de caer presos de la marea, de ser arrastrados por ella. Debido a ese dejarse llevar casi obligado por un ritmo incesante de las compañías que llevan y fuerzan su maquinaria a marchas forzadas corremos el riesgo de perdernos en la inmensidad, de dejar pasar por alto el norte para perdernos en aspectos que nada aportan realmente a la experiencia final, lejos de quedar descontentos con lo experimentado. Está claro que todo aporta y que de todo se saca algo, pero cuando la saturación es tanta, cuando se nos impide respirar entre juego y juego, perdemos ese tiempo necesario para que lo vivido deje su poso y quede su impronta en nuestra mente.











